10/08/2007

Adrenalina

    El sol se estaba poniendo, no hacia mucho frio y mi cuerpo estaba bastante alto. Solo podia ver desierto debajo de mi, y un pueblo, en teoría desierto. Era de esos pueblos del lejano oeste, compuesto por una calle central y tres pequeñas casas y locales a cada lado, de madera vieja y roida por el paso de los años.

    Iba dentro de un cesto grande, de mimbre muy resistente y encima de mi cabeza se alzaba un inmenso globo de rayas rojas y blancas, el cual, yo sabía, sin ningún tipo de lógica, que iba perdiendo altura por momentos.

    Caer en ese pueblo no era buena idea, yo sabía que dentro de sus casas, con miedo de ver el sol, se escondían cosas no muy buenas, se escondía el mal. Pero mi globo empezaba a caer, como el sol caía en el horizonte, y grandes sombras empezaban a cubrir el pueblo de mi mala suerte.

    Yo ya estaba seguro de donde iba a terminar, y mi corazón empezó a latir muy rápido, mis ojos solo buscaban un sitio donde poder refugiarme antes de que el sol desapareciera al fin. No quería encontrarme con ninguno de esos seres cuando la luna empezase a brillar.

   Desde luego, no habia ningún escondite a la vista, el globo ya casi tocaba el suelo, en mitad de la calle que atravesaba el pueblo, y mis piernas eran de goma, con lo que empezar a correr no era un opción para mi.
Al tocar la cesta en el suelo, vi, muy claramente, como un pequeño abrevadero, el típico de las peliculas del oeste, lleno de agua esta situado al final de la calle, puesto de formatrasversal a la misma. No sabía por que, pero sabía que aquella podía ser mi salvación.  

    El sol ya no estaba, y mirando hacia atrás y esperando a que las puertas se  abrieran, descubrí, para mi horror, que algunas ya se encontraban entreabiertas. Solo esperaba que saltaran sobre mi.
Mis piernas empezaron a correr hacia el abrevadero, el cual estaba lleno de agua y justamente, lleno de cabezas de ajo, que flotaban sobre la misma.

    Mi mente no dió para mas, y me hundi dentro del agua fría, mirando hacia la superficie, esperando a que aparecisen a por mi. De pronto, caras muy relajadas empezaron a mirarme desde fuera del estanque, sabiendo que alguna vez tendría que subir a por aire, sabiendo que era un presa fácil, aún inalcanzable.

   Cuantro, cinco, seis caras esperandome al salir. De pronto, mi pecho empezó a arder y no pude aguantar ni un segundo más sin aire.

 

Posted by Babel at 12:09:30 | Permanent Link | Comments (0) |

09/08/2007

Oscuro

Todo es oscuro aquí. Hace frio y me siento bastante solo. Tengo vagos recuerdos. Recuerdo a gente a mi alrededor, recuerdo lo que eran amigos, aunque no sus caras. Recuerdo una familia pero no su calor. Recuerdo un amor, pero no de su nombre, solo la sensación de seguridad, de cariño, de algo llamado amor.

Espero que la estancia en este lugar no se muy larga. No sé muy bien quien me ha traido aquí, si viene por mi propio pie, o me obligaron a ello. No consigo tocar mi propio cuerpo, es como si mis manos, que no siento, atrevasaran mi cuerpo como si fuera humo, es posible que lo tenga entumecido por el frio, aunque creo que no es así.

Siento una sensación de soledad y no sé por qué. Me niego a aceptar lo que creo que se convertirá en una gran verdad, porque de pronto, en mi mente, como un sueño, me veo volando, sobre las calles que alguna vez me recordaron a mi casa, sobre las personas que alguna vez llamé amigos.

Tengo la sensación de que el sol da en mis ojos, aunque no siento su calor, solo este maldito frio. Miro hacia abajo para saber que llevo puesto, pero no consigo mover la cabeza, quizás no quiero ver que no hay nada que ver, quizás todo este a punto a acabar para mi. Creo que jamás saldré de aquí.

Tengo sueño, pero me resisto a cerrar los ojos, no sé por qué, pero sé que cuando los cierre jamás los volveré a abrir, pero es que tengo tanto sueño, que casi no puedo resistirme a descansar.
De pronto, una mano, salida de no sé dónde, empieza a acaricarme la cara, y parece que la sensación de sueño se desvance en parte. Su mano es caliente, y lucha contra el frio que siento. Oigo susurros, palabras que casi no puedo entender y poco a poco se van haciendo mas legibles. Siento que el sol empieza a calentar de nuevo y sin saber por qué, empiezo a sentirme contento. Ya puedo oir casi por completo lo que me dicen: "Vuelve conmigo, no me dejes aún".

Cariño, no me dejes nunca.

Posted by Babel at 09:57:56 | Permanent Link | Comments (1) |

07/08/2007

Valetine's Day (Linkin Park)

Solo puedo leerla una y otra vez....

 

My insides all turn to ash, so slow
And the waves inside collide, so cold
A black winter blew away, from sight
And how the darkness over days, that night

And the clouds above moved closer
Looking so dissatisfied
But the heartless wind kept blowing, blowing

I used to be my own protection, but not now
'Cause my path has lost direction, somehow
A black winter give away, from sight
And how the darkness over day, that night

And the clouds above moved closer
Looking so dissatisfied
And the ground below grew colder
As they put you down inside
But the heartless wind kept blowing, blowing

So now you're gone
And I was wrong
I never knew what it was like
To be alone....

On a Valentine's Day...On a Valentine's Day

Posted by Babel at 10:34:04 | Permanent Link | Comments (0) |

03/08/2007

Amigos

     En el fondo, nunca pensé que Soledad fuera mala amiga. Desde que la conozco, hace ya varios años, hemos tenido momentos buenos, momentos muy malos, momentos de inspiración, momentos de tristeza. De hecho, creo que ha habido veces que hemos tenido, incluso, ganas de vernos.

     Muchas personas creerían que todo lo hace a mala fe, que le gusta hacer daño a las personas, pero los que la hemos conocido de cerca, y aún hoy, tenemos pequeñas aventuras con ella, sabemos que es un vínculo que nunca desaparecerá.

     Pero no os creais que ella es algo especial, es alguien que siempre ha estado ahí, como muchas otras cosas, que te apoya (a veces), que te hunde (muchas otras), que te acompaña (para siempre).
A decir verdad, cuando estoy con ella, no me apetece estar con nadie más, no me apetece distrarme con nada, no me apetece comer, y muchas veces, sabe como hacer daño, hasta que no te apetece vivir.

     Pero saber sacar lo peor y mejor de ti, sobretodo, lo mejor. Yo creo en ella, y creo que aún hoy, aún teniendo millones de conocidos, un puñado de amigos y algo de familia, creo que nunca dejaré de verla.

Quizás, siempre quiera estar, en el fondo, enamorado de ella.

 

 

 

Posted by Babel at 11:55:11 | Permanent Link | Comments (0) |